martes, 20 de octubre de 2009

Reseña

Muy fácil sería hablar de mi, cuando en realidad aún no se que me ha dado la vida a mi, y mucho menos puedo saber que le he entregado yo a ella. Por eso prefiero callar, por eso el mundo me parece demasiado fanfarrón y cargado de palabras sin sentido. Por eso camino en este mundo con la suavidad de mis pies desnudos y la mirada artesanal capaz de descubrir al mas perspicaz de los farsantes. Simplemente hablar de mi es hablar de simpleza absurda, niñez de contrabando y ojos de terciopelo. Y pido por favor que no me pidan más que eso, porque se que no puedo ofrecer nada más. Si te sirve y si te gusta, aquí estoy, te ofrezco mi mano. Pero no esperes lujos ni herencias millonarias, eso es parte del mundo fanfarrón.

jueves, 15 de octubre de 2009

Raro

Es que soy como un fantasma, de corazón ausente y por mi alma desecho el polvo que las otras personas van dejando a su paso. Por mi cabeza desfilan nombres sin apellido y caras confusas. Por la calle sólo escucho ruidos, pero nada suena con la sutileza de un bandoneón.

martes, 13 de octubre de 2009

Necrológicas

No tengo la menor idea de como llegó la pobre vieja a estar sentada en el último vagón del subte. Hacían 40 grados en medio de la avenida, y seguro rozaban los 50 debajo del pavimento de Buenos Aires. La pobre estaba sentada medio arrinconada por el tumulto de incordiosos de la hora pico. Sufriendo con su polerón multicolor que le apretaba la garganta y los cristales de sus lentes empañados en sudor propio y ajeno. Estaba justo de lado a una de las puertas, medio recostada, como a punto de terminar en medio del pasillo. A su lado un señor que intentaba abanicarla con un boleto de cartón que a la pobre vieja lo único que le generaba eran ganas de mandarlo a cagar pero ya no tenía más fuerzas. Entonces sufría el acoso innecesario del viejo. Con seguridad que no tenía menos 90 años y estaba sola en medio del gentío a punto de decir adiós.
Alrdededor de ella el innumerable conteo de personajes nefastos que uno puede encontrarse allí a cualquier hora del dia. También es cierto que no todos los personajes que se pueden ver son nefastos, pero a mi me llaman la atención y por eso es que los nombro.
La gordita teñida de colorado con rodete rosado y la abogada entrada en años miraban y chusmeaban. Rogaban que la vieja no muriera porque sino se iba a frenar el servicio y eso les iba a provocar llegar tarde a sus reuniones.
El policia recostado contra la puerta la miraba y dudaba si ayudarla o dejarla morir. Es que hacía demasiado calor como para moverse, si total ya era hora que se dejara de joder la anciana esa.
Los dos pibes que a no menos de 30 centímetros de la vieja, se mataban de risa de lo buena que estaba la minita de minifalda de atras y potenciaban todo eso mascando chicle de manera irritante.
Después de algunos minutos y cuando ya la pobre anciana era el blanco de todas las miradas del vagón, el hombre de azul se quita la gorra e intenta abanicarla, cuando ya el brazo del otro viejo sentía el hormigueo de la sangre estancada que no se quiere ya mover.
Y entonces el cana le da un merecido empujón a los dos pibes que ya estaban acelerando el entierro de la anciana, y sin quererlo le dibuja una sonrisa en el rostro.
Quizás el único personaje agradable que la vieja habrá visto aquella tarde, el de esa chica de barrio con la carpeta bajo el brazo y las manos amorosas que se acercaron a brindarle la brisa que sólo el paraíso a veces nos puede brindar. Mientras su angel la acariciaba y movía incesantemente su carpeta para darle un respiro a su corazón que latía cada vez menos, el resto de la gente se renovaba, subían y bajaban.
No sé si habrá muerto o si habrá sido capaz de salir viva de aquel infierno repleto de personajes desagradables, pero al menos alguién considerado de voz y manos amorosas le dieron un respiro a tanta soledad.